jueves, 23 de diciembre de 2010

matar al presidente

Salio del hotel, el ballet parking ya tenia su auto esperando en la entrada, subió, encendió el automóvil y una vez mas repaso mentalmente el plan, hasta el momento todo había salido a pedir de boca, solo faltaba el ultimo paso para completar su plan, si todo resultaba como lo esperaba para las 9 de la noche tendría 10 millones de dólares en su cuenta, y ya no tendría que volver a trabajar.

Al salir del hotel giro hacia la derecha y tomo la avenida Álvaro Obregón, al llegar al boulevard madero dio vuelta a la derecha y siguió hasta llegar a la bravo, bajo hasta llegar al malecón, el trafico estaba muy denso, pero tenia tiempo de sobra para llegar a su posición. En el aire los helicópteros sobrevolaban los alrededores custodiando la seguridad de ambos mandatarios, tanto Obama como calderón dispusieron de un fuerte dispositivo de seguridad, estaban reunidos en la explanada del asta bandera, toda la cercanía estaba custodiada por personal del servicio secreto, los dos presidentes se hospedaban en el hotel lucerna, semanas antes este hotel fue reservado por el gobierno, todas las habitaciones estaban vacías y todo el personal del hotel fue reemplazado por personal del estado mayor mexicano y por agentes a cargo de la seguridad del mandatario estadounidense, intentar algo en ese lugar era un suicidio, todos los paquetes eran revisados por personal experto en detección de explosivos, y se le hacían pruebas para detectar agentes biológicos dañinos. Ni un alfiler se podía colar sin que se enteraran los encargados de seguridad, incluso todas las ventanas de las habitaciones donde se hospedaban los dos mandatarios fueron reemplazadas por otras a prueba de explosivos y de misiles, prácticamente convirtieron el hotel en una fortaleza.

Al llegar al malecón giro hacia la izquierda, cruzo el puente negro y siguió hasta el edificio del congreso, ahí se estaciono, bajo del automóvil y camino unos pasos, dos o tres cajones mas allá estaba una van estacionada, saco unas llaves del bolsillo derecho y presiono un botón de la alarma, se escucho moverse el seguro de la puerta, con toda la tranquilidad del mundo abrió las puertas traseras de la van y subió, dentro estaba una motocicleta y un maletín largo, de este saco un rifle calibre 50, lo metió en una mochila y se la colgó al hombro, subió a la moto y la encendió, a pesar de ser una motocicleta de motocross sorprendentemente era muy silenciosa, la había modificado para no llamar la atención. Bajo la motocicleta de la van, cerro las puertas, con toda tranquilidad hizo un barrido con la mirada para ver si alguien lo había visto, pero todo estaba desierto, a esa hora no había casi nadie en esa zona. Después de verificar que nadie lo había visto se puso en marcha sin acelerar demasiado y salio del estacionamiento, avanzo hasta el siguiente retorno y dio vuelta regresando avanzo casi hasta llegar nuevamente al puente negro, pero en vez de seguir dio vuelta a la derecha, siguió algunos metros y se encontró con una calle del lado izquierdo, dio vuelta y avanzo algunos metros, al encontrar la vía dio vuelta nuevamente a la izquierda y subió por el puente negro, avanzo sin llamar la atención, llego hasta un descanso del puente y bajo con todo y motocicleta, la apago y se comenzó a prepararse.

Faltaba aproximadamente una hora para que pasara el tren, esa era la señar para disparar, subió a lo alto de la estructura del puente y se puso en posición, faltaban ya diez minutos, de repente comenzó a escucharse un helicóptero que sobrevolaba el área, miro hacia arriba y se dio cuenta que si no hacia algo seria descubierto, rápidamente se colgó del puente sosteniéndose con pies y manos quedando boca arriba, el helicóptero paso pero no lo vieron, en cuanto paso el peligro volvió a su posición original y se acomodo nuevamente, faltaban solo 5 minutos, el evento ya había comenzado, el presidente calderón estaba dando el discurso de bienvenida al mandatario americano, llevaba aproximadamente un minuto hablando cuando se escucho a lo lejos el silbato del tren avisando que estaba a punto de pasar por una zona habitada, minutos después nuevamente sonó el silbato, esta vez  pasaba justo por debajo de donde se encontraba.

Calderón estaba en la mira, era un tiro difícil, quinientos ochenta y cinco metros y  un puente servian de obstáculo entre el objetivo y la bala, apunto, contuvo la respiración y suavemente apretó el gatillo, el percutor acciono el fulminante de la bala y esta salio disparada del cañón a una velocidad cercana a la del sonido, la bala viajo poco menos de un segundo antes de hacer impacto, estuvo a punto de hacer blanco en un automóvil que transitaba, siguió su trayectoria directa a la cabeza de calderón.

Fallo. La bala paso a cinco centímetros de su frente, hizo blanco en un guardaespaldas del estado mayor; al darse cuenta el servicio secreto inmediatamente reacciono y rodearon a ambos mandatarios y los sacaron en medio de un fuerte dispositivo de seguridad, el caos se apodero de todos los presentes y comenzaron a huir despavoridos.

Hecho el disparo, volvió a colgarse el rifle, con calma pero a la ves sin perder tiempo bajo de la estructura, el tren ya había terminado de pasar, subió a la motocicleta y deshizo el camino, nuevamente saco las llaves y volvió a abrir la van, subió la motocicleta y dejo el rifle, bajo tranquilamente cerrando las puertas, con toda tranquilidad acciono la alarma nuevamente y subió a su automóvil, lo encendió y comenzó a maniobrar para salir del estacionamiento, una vez que estuvo en la salida saco nuevamente el control de la alarma, presiono otro botón que activo una bomba de termita derritiendo totalmente el vehiculo junto con su contenido.

Salio del estacionamiento, giro a la derecha y siguió por el boulevard pedro infante hasta llegar ala carretera a Navolato, cruzo por debajo del puente y dio vuelta a la izquierda en el retorno, entro al estacionamiento del centro comercial y subió por las rampas hasta el tercer piso, bajo de su automóvil, saco sus binoculares y comenzó a inspeccionar el cielo, minutos después vio despegar un avión, seguido muy de cerca por un segundo avión, uno salio rumbo al sur, el otro dio vuelta en el aire y siguió en sentido contrario, dos minutos después el avión que se dirigía hacia el sur voló en pedazos, calderón estaba muerto.


Miro su reloj, eran las ocho cuarenta y cinco de la noche.

2 comentarios:

guillermo dijo...

es una buena historia, porqué no tiene comentarios que mal

Kramen dijo...

Me gusta tu estilo y comparto algo por lo que escribes... un placer descubrirte