lunes, 23 de marzo de 2009

ataque de nostalgia


Olvidar
(Fernando Delgadillo)

Hoy siento frío
por lo largo de estos días
por lo ancho del camino
que he perdido y que no sé
por las horas que no he visto
por tu ausencia y por la mía
por la lluvia de este Octubre
por el frío que me cobija
entre los suspiros que el viento

se ha llevado con mi fe.

Tu distancia es el naufragio
que abatió sobre mi vida
las auroras más cansadas
las más tristes despedidas
las noches más solitarias
de que tuviera razón
y aunque clamo a la cordura
a que me libre de estas ansias
soy víctima del impulso
de mi propio corazón.

Ay, si te contara yo
de penas y razones
por las que de lejanías
se han cargado mis canciones
pero que lo cuente el tiempo
porque hoy te hago esta promesa
amor, voy a olvidarte
con todas sus consecuencias
y a librar este pasado
que no dejo de arrastrar.

Voy a olvidarme tu nombre
aunque sea lo último que haga
aunque sea la última cosa
que me esconda lontananza
y ojalá que en mi camino
no me abrume la añoranza
porque aunque muera de pena
voy a olvidarme de ti.

Y que me atrape la noche
y que me lleven las tormentas
si le vuelvo a dar motivo
al sentido que te recuerda
y te repite y te repite
y vuelve a ser pronunciación
de ese tu nombre,
de luz que ardía en la habitación
como me amabas
como me necesitabas
como fue que se fue todo,
de repente una mañana
desperté lejos de ti
y de todo lo que fuera yo.

Voy a olvidar cada noche
andada al filo de tu calle
a la luz de esos faroles
que jamás debieron ser
la luz que guiara mis pasos
al compás de los recuerdos
que me enardecen la sangre
y hacen entre fiebre y vuelos
un fuego en el que arde mi alma
cuando sueña con tu piel.

Si un día te dije
que a mis manos no se olvida
la caricia de tus manos
tu mirada encendida
voy a olvidarte de veras
hoy olvida que te olvida
voy a derrumbar los sueños
a diseminar las ruinas
a liberarte y dejar
que nada halle en tu lugar
porque si así no lo hiciera
si comienzo a recordar
con la luz de tu milagro
no podría volver a amar.



Llovizna
(Fernando Delgadillo)

Allende el mar
Que enjuaga las distantes costas
Donde tu solitaria barca ha de varar
Ya vendrá el tiempo
Y su largo velo de olvido
Que amaina todos los dolores
Y aún así recordarás

A veces hay que pararse bajo la lluvia
Pero de todos es comenzar otra vez
Consiste sólo en continuar
Lo dice un hombre que habita
En donde nunca deja de llover

Arde la piel, y buscan todas tus caricias
Los encendidos arrebatos de su piel
Y las estrellas tiltilantes vieron frías
La angosta estela de la barca en que se fue

A veces piensas que le olvidas y te animas
Algunas otras no lo puedes resistir
Lo cierto es que el dolor te rodeó en sus espinas
Y tú tan sólo no volviste a sonreír

Recordarás otras estrellas, otros cielos
Hasta otras noches más gratas recordarás
Y entre el constante ir y venir de los recuerdos
Te va empujando la marea por donde vas

A dónde irás para escaparte de ti misma
Qué blanca arena sanará tu corazón
Yo sólo sé de oscuridades, de lloviznas
Luego después de todo siempre brilla el sol

Así es amar, querida mía, sin esperanza
Por eso el alma sólo se entrega una vez
Después la vida nos traiciona la confianza
Y uno no vuelve a ser aquello que un día fue

Y fluya el dulce melodioso de tu llanto
Suspiro y viento que agitan al corazón
Porque llorando se remiendan los quebrantos
Y la sal cura las heridas que ha sufrido la ilusión

Por eso el mar es el refugio de los tristes
Por eso el cielo azul no cabe en mi canción
Esta canción que sólo quiere ser llovizna
Que se derrame venturosa, refrescando tu dolor


No me pidas ser tu amigo
(Fernando Delgadillo)

Hoy buscas en mí un amigo
que haga un poco
porque alcances lo que anhelas,
un amigo sería yo si te apoyara
contra todo lo demás
a un amigo tu dicha le haría feliz
aunque esta te llevara lejos
y te fueras más allá de donde yo te habría
podido acompañar.

No me pidas ser tu amigo
porque hay cosas en mí
que este día no entiendo
por ejemplo: que no puedo ser ese
alguien que piensa en la comprensión
y ésta solo me daría tranquilidad
si a la vez tu me comprendieras,
esta tarde que me hace abrazarte fuerte
cuando me dices adiós.

Un amigo te diría que todo marcha
mientras se muerde los labios,
y por ti, no extrañaría cada fin de año
los días que no volverás.

Un amigo dejaría de hablar de cosas
que sabe que te harán falta
para hablarte de lo que hay más adelante
aunque yo me quede atrás.

Sé que siempre fui el contigo
que tuviste cada instante de tu vida,
alguien que lo daba todo
sin pedirte ni siquiera la verdad.

Siempre tuviste a este cómplice
que vino sin que le necesitaras
porque concebía el mundo
desde tus ojos si ellos me querían mirar.

No me pidas ser tu amigo
cuando me dejas saber que ya te marchas
no soy tan civilizado para comprender
sabiendo que te vas, para ti seré aquel
que hoy lo pierde todo porque no supo escucharte
que para mí sólo seré un extraño en paz
que nunca te dejó de amar.







1 comentario:

Calila dijo...

Hermosas canciones.. me encanta Delgadillo
Un besote.