sábado, 10 de enero de 2009

Erase otra vez

o el verdadero final de -Erase una vez un cuento para una princesa-
Mis queridos lectores, con toda la pena que embarga a mi corazón, permítanme ponerlos al tanto de la realidad de este cuento, la verdad es que ese no fue el final, y la princesa realmente no fue feliz para siempre con el leñador, y resulta que el ángel, en realidad no era un ángel, la cruda realidad es que el leñador no era tal, era un ladrón de otro reino, que huyo porque dejo embarazada a una doncella en su pueblo natal, y como es un cobarde salio huyendo para no enfrentar su responsabilidad, y el supuesto ángel, no era otra cosa que la bruja del pueblo, que odiaba con todas sus fuerzas al rey, y había jurado vengarse por haberla desterrado del reino, y el collar que le había dado a la princesa contenía un hechizo para poder hacer que se enamorara del ladrón, para así poder hacerle daño al rey, la bruja contrato al leñador para que enamorara a la princesa, y se casara con ella, para asi poder asesinar al rey a la primer oportunidad.

Pero la bruja nunca pensó que sus planes se verían descubiertos y detenidos por un príncipe, que ella misma había maldecido y convertido en un monstruo, le hizo un hechizo y lo volvió horrible, y el en su dolor y vergüenza decidió alejarse de todos para que no vieran lo feo que era, el y la princesa eran muy cercanos, fueron amigos desde siempre, el toda su vida estuvo enamorado de ella, y ella lo quería mucho, pero ella estaba obsesionada con encontrar a su príncipe y no se daba cuenta que siempre lo había tenido a su lado, hasta que el desapareció, no se supo de el en mucho tiempo, y ella se olvido de el, hasta que el se entero de los planes malvados de la bruja, y decidió volver para rescatar a su princesa y evitar la muerte del rey, se armo de valor, y regreso al reino.

El príncipe estaba conciente de su fealdad, y sabia que la princesa no lo reconocería y lo rechazaría, así que decidió buscar la forma de revertir el hechizo que le hizo la bruja, así que fue a la choza donde vivía ella, a buscar la forma de revertir el conjuro, estuvo largo tiempo esperando que la bruja saliera, pero ella no salía, pasaron varias horas, ya se estaba quedando dormido, y en ese momento llego el leñador, entro a la casa de la bruja y comenzó a platicar con ella, el príncipe se acerco para ver si podía escuchar lo que decían:


-como van las cosas en el castillo –pregunto la bruja-

-todo marcha según tu plan, le he estado dando la poción que me diste a la princesa, ella esta completamente enamorada de mi, y hace lo que yo digo, pronto obtendremos lo que queremos.

-claro que si, yo obtendré mi venganza y tu obtendrás tu oro que tanto quieres.

-jajajajaja, así es, una ves muerto el rey me apoderare de todo y encerrare a la princesa y a la reina hasta que se pudran en un calabozo, así podré disfrutar de las riquezas del rey sin ningún estorbo.

-toma esto, es mas poción, para que ella no descubra que tu no eres lo que pareces, ten cuidado y no se te olvide tomártela, porque si no lo haces volverás a ser como eras antes y echarías todo a perder.

Enterarse de todo eso le dio mucho coraje al príncipe, deseaba sacar su espada y atravesar el corazón de aquel engendro que quería destruir al amor de su vida, pero se detuvo, primero tenia que volver a su forma original, después podría detener a la bruja y al ladrón.

Espero que saliera el ladrón, y minutos después la bruja salia a buscar hierbas para sus pociones. Una ves libre el camino, entro a la choza de la bruja, y comenzó a buscar un libro donde la bruja tenia sus hechizos, después de un rato de buscar por fin lo encontró, ya que lo tuvo en sus manos salio a toda prisa, para que no lo descubrieran, una vez que se sintió a salvo, comenzó a buscar un hechizo que lo devolviera a su forma original, pero para su mala suerte no encontró uno. Se sintió tan mal que casi salieron lagrimas de sus ojos, el creía en ese momento que había perdido toda oportunidad de que la princesa lo amara, así que decidió sacrificarse por ella y salvarla a como diera lugar.

Faltaban tres días para que se celebrara la boda, y el príncipe todavía no encontraba la forma de detener todo aquello, intento hablar con la princesa pero ella lo rechazo, y no quiso hablar con el, intento por todos los medios advertir al rey pero este no quiso escuchar, estaba muy contento con la felicidad de su princesa, y no advertía el peligro que se avecinaba, solo el príncipe estaba conciente de eso y luchaba con todas sus fuerzas para tratar de detener el malvado plan de la bruja y el ladrón.

Se llego el día de la ceremonia, ya todo estaba listo y en su lugar, el príncipe logro colarse al castillo, y ahí esperaba el momento de detener todo aquello, el ladrón ya esperaba a la princesa en la capilla, el mismo cardenal en persona celebraría la ceremonia, para la princesa todo era felicidad, el hechizo en el que estaba sumida no le permitía ver la verdadera cara del ladrón, que solo quería hacerle daño. La bruja había asistido también a la ceremonia, disfrazada de la madre del leñador.

Una vez iniciada la ceremonia apareció el príncipe para desenmascarar al ladrón y a la bruja:

-detengan esta farsa, no voy a permitir que se salgan con la suya, este par de embusteros no son lo que aparentan, el es un ladrón, y ella es una bruja, y nos tienen hechizados a mi y a la princesa.
-¿Quién eres? -Pregunto el rey- y porque te tomas el atrevimiento de venir a echar a perder el momento mas feliz de mi princesita.

- Mi rey, a pesar de mi apariencia, yo soy un príncipe también, y le seguro que no estoy aquí para hacerle mal a la mujer que mas amo en este mundo, al contrario, estoy aquí para salvarla a ella y a usted también.

-pero que dices, quien se atrevería a intentar hacerme daño, nadie en su sano juicio se atrevería a enfrentar al rey.

-mi señor, permítame desenmascarar a estos impostores, y se dará cuenta de la verdad, este libro que tengo aquí, es el que le da poder a esta malvada bruja, y solo destruyéndolo podré liberar del hechizo que tiene sobre su hija.

En ese momento el príncipe lanzo el libro de conjuros de la bruja al fuego, y conforme se fue consumiendo por las llamas el ladrón y la bruja fueron cambiando de forma, mostrando lo que verdaderamente son, una vez consumido completamente en el fuego, quedo al descubierto la verdadera forma de aquellos dos impostores.

La bruja intento huir, pero fue apresada por la guardia real, el ladrón intento asesinar al rey, intentando clavarle su espada en el corazón, pero valientemente el príncipe se interpuso en su camino y recibió la estocada en su propio corazón. El rey no podía creer lo que estaba pasando, y la princesa solo lloraba, ella seguía hechizada por que tenia puesto el collar que le había dado la bruja.

El príncipe se debatía entre la vida y la muerte, y le pidió al rey un ultimo deseo, le pidió ver por ultima vez a la princesa, ella no quería, pero el rey la obligo, ella obligada por el collar seguía queriendo al ladrón, pero eso estaba por cambiar, el príncipe ya sabia que ella estaba bajo un hechizo y quería liberarla de su sufrimiento, aunque fuera lo ultimo que hiciera en su vida.

-acércate mi princesa, no tengas miedo, yo soy aquel príncipe que tanto te quiso, y que desapareció sin dejar rastro, te sigo amando mi princesa, siempre lo he hecho. Como vez estoy a punto de morir, y quisiera que me cumplieras mi última voluntad.

-la verdad no entiendo lo que me dices, en este momento estoy llena de dolor, se han llevado a mi amado y no se si lo volveré a ver, no entiendo porque quiso matar a mi padre, pero te agradezco que lo hayas salvado y en agradecimiento dime cual es tu ultima voluntad.

-un beso de tus labios mi princesa, es lo único que te pido, se que mi aspecto te causa repulsión, pero has un esfuerzo y has feliz a este mortal aunque sea un momento antes de morir.

La princesa se compadeció de aquel pobre infeliz y le concedió su última voluntad, al momento de darle el beso, el príncipe arranco de su cuello el collar que la mantenía hechizada, la princesa se dio cuenta de eso, y le agradeció el haberla liberado a ella también, el príncipe con lagrimas en los ojos se despidió de ella:

- adiós mi princesa, me voy contento de este mundo sabiendo que tu estas libre y a salvo de ese hechizo, recuérdame con cariño, que yo me voy amándote mas que nunca, dame tu mano que quiero que sepas quien soy antes de morir.

El príncipe le entrego un anillo con el escudo de su familia, y le dijo que siempre estuvo enamorado de ella, que siempre la amo con todo su corazón, pero que se fue porque la bruja lo había maldecido y lo había convertido en el monstruo deforme que era en ese momento, ella se dio cuenta en ese momento que siempre lo había querido a el, y que siempre lo había buscado a el en todos los príncipes que la pretendieron, se dio cuenta pero ya era demasiado tarde, el estaba a punto de morir, ella le rogaba que no se muriera, que lo necesitaba, pero el le dijo lo siguiente:

-ojala fueran distintas las cosas mi princesa, pero al parecer así tienen que ser, no te preocupes por mi, que yo estaré mejor muerto, ya no podría vivir siendo el monstruo que soy, solo recuérdame como era antes, y recuerda que siempre te ame mas que nadie, fue un placer haber dado la vida por ti, muero feliz sabiendo que tu estas bien, te amo mi princesa.

Esas fueron las últimas palabras del príncipe antes de morir.

La princesa lloro amargamente al darse cuenta de quien era aquel ser, era el príncipe del que ella había estado enamorada siempre, fueron grandes amigos desde su infancia, el padre del príncipe, era el rey de otro reino amigo, y los padres de ambos eran grandes amigos desde siempre, ella lo quiso mucho, pero ni ella ni el otro rey supieron nunca porque había desaparecido, hasta ese día lo supieron, pero ya era muy tarde el príncipe había muerto salvándola a ella y a su padre.

Lo que nadie pensó fue que al sacrificarse por su amor, el príncipe rompió la maldición, y volvió a su forma original, al cambiar de forma desapareció la herida que le hizo el ladrón y volvió a la vida, la princesa se dio cuenta y lo abrazo llorando, el despertó y la abrazo fuertemente, y le dijo que la amaba, y que nunca se separaría de ella.


Ella se dio cuenta que lo amaba a el y que quería pasar toda su vida a su lado, paso el tiempo y se casaron, tuvieron dos hermosos hijos, un príncipe y una hermosa princesita, y pasaron el resto de sus vidas amándose el uno al otro.

Fin.

2 comentarios:

Calila dijo...

Si la vida fuera como los cuentos, que alguien llega y nos rescata de ese hueco profundo, por nada mas que el amor infinito. Y que solo bastaran que cuadraran un par de piezas del rompecabezas para ser por siempre felices, entonces no sería la vida.

De cualquier forma, es gratis soñar e ilusionarse.

EL_JERO dijo...

no creas mi querida calila, estas situaciones tambien se dan en la realidad, siempre hay alguien dispuesto a hacernos felices, solo que nosotros a veces no queremos darnos cuenta.

recuerda que la realidad siempre supera a la fantasia.

yo por ejemplo, estoy dispuesto a sacrificar todo y a hacer feliz a mi princesa, pero ella esta distraida con su leñador, y aunque los dos sabemos que la felicidad esta cerca, yo no puedo hacer nada, y ella no quiere darse cuenta, solo falta que caiga una sola pieza en su lugar para completar el rompecabezas de la felicidad, pero esa pieza no la tengo yo.

la vida es mejor incluso que los cuentos, son los personajes los que parece que siempre estan confundidos.

saludos y un gran abrazo y un beso,