sábado, 8 de noviembre de 2008

Erase una vez

Erase una vez, la historia de una princesa que toda su vida anduvo en busca de su príncipe azul, ella nació del romance de un arcoiris y una estrella, su corazón era tan puro, como el mas puro de los diamantes, era la mas hermosa de todo el reino, pléyades fue su nombre, todos los príncipes de la región, se disputaban su amor, pero ella no sentía nada por ninguno, todos eran unos patanes, flojos, arrogantes, o eran cobardes que corrían a esconderse en las faldas de la reina ante cualquier problema, ella le pedía a dios todos los días que la ayudara a encontrar a su príncipe azul. Por mucho tiempo estuvo buscando, conociendo muchos príncipes, incluso llego a enamorarse de alguno, pero ninguno tenia lo que ella buscaba, siempre les faltaba algo.

Pero un día ella le pidió a dios con tanta fuerza y de todo corazón que la ayudara a encontrar a su príncipe azul, que la oyó, y mando a un ángel, el ángel le dijo lo siguiente:

-hola princesa, me ha mandado el señor en respuesta a tu plegaria, me pidió que te entregara esto, - dijo entregándole un collar de madera en forma de corazón.-

-gracias,-dijo la princesa.- pero que voy a hacer con este collar, como me va a ayudar a encontrar a mi amado.

-no te preocupes mi princesa, - respondió el ángel.-, ponte el collar, y tráelo siempre contigo, y cuando estés cerca de tu príncipe azul, el corazón de madera se convertirá en un corazón de oro, y entonces te darás cuenta de que enfrente de ti estará tu príncipe azul.

-pero ten cuidado, porque podrías confundirte, te voy a dar unas pistas para que lo reconozcas.

-puede ser que tu príncipe no sea guapo, pero tendrá un corazón de oro, cuando estés con el te sentirás completa, feliz, tranquila, protegida, y cuando se aleje lo extrañaras y desearas estar con el todo el tiempo, el se preocupara por ti, te demostrara todo el tiempo cuanto te quiere y siempre encontrara la manera de sorprenderte, puede ser que sea tímido y no te diga nada, pero ten la certeza de que estará a tu lado pase lo que pase, tu príncipe puede ser cualquier hombre mi princesa, pero tu corazón comenzara a latir deprisa cuando estés con el, con el brillo del corazón cuando se convierta en oro, y el latir de tu corazón lo reconocerás, Ten cuidado de no dejarlo ir porque si lo dejas no volverá jamás. –Eso le dijo el ángel y después desapareció.-

La princesa continuo buscando, esperando que el llegara a su vida, hasta que un día, llego un hombre, un leñador, muy humilde y trabajador, de corazón sincero, cuando lo vio la princesa sintió que su corazón se aceleraba, y en ese momento un resplandor comenzó en su pecho, el corazón de madera se convertía en oro, el leñador se acerco y le dijo:

-su majestad, permítame decirle que es usted la mujer mas hermosa que mis ojos jamás hayan mirado, disculpe mi atrevimiento pero no podía dejar pasar la oportunidad de oír su maravillosa voz.

Platicaron por largo rato ese día, y después ella salía a dar un paseo por el bosque, todos los días al atardecer, esperando encontrarlo para seguir conversando, poco a poco ella se fue dando cuenta, que su corazón latía mas deprisa cuando estaba con el, que lo extrañaba mucho cuando no estaba con el, ella se sentía segura en sus brazos, el se preocupaba por ella, y todos los días le llevaba una flor, estaba enamorado de la princesa, pero su condición de plebeyo lo detenía de confesarle su amor, ella también lo quería, pero no estaba segura de decírselo, hasta que un día se armo de valor y le dijo al pobre leñador que lo amaba con todas sus fuerzas, una lagrima callo por las mejillas del leñador y le dijo:

-yo también te amo mi princesa. Desde siempre te he amado, y estaba esperando que tu sintieras lo mismo por mi.

Una vez que se confesaron su amor. Mandado por dios reapareció el ángel para bendecir la unión de los dos, y fueron muy felices para siempre.

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