martes, 7 de octubre de 2008

ella parte 4

Dos días después había concluido del entrenamiento, a base de golpes y maltratos la señora la había convertido en toda una puta de categoría.

-ahora si ya estas lista, -le dijo la señora-, justo a tiempo para la llegada del patrón.

Horas mas tarde, mas o menos al filo de la media noche comenzaron a llegar los socios, ese día había una junta importante, tenían que planear el asesinato de un alto funcionario del gobierno que les estaba estorbando, y también tenían que coordinar el arribo de un embarque de mercancía que estaba a punto de llegar de Colombia. El alcohol fluía a raudales, las drogas ni se diga, como a la media hora empezaron a salir las chicas, una a una, bailando sensualmente en la pista, algunas tenían suerte y al terminar nadie se interesaba en ellas y se regresaban a sus habitaciones a esperar, otras no corrían con tanta suerte y algunos de los presentes se las llevaban a alguna habitación a fornicar.

Ya como a las 3 de la mañana le toco el turno a ella, el guarura le hablo al patrón y le dijo:

-patrón, venga, siéntese aquí en la silla de honor que le tenemos una sorpresa, una pollita nueva que esta de rechupete para que la estrene.

-hay cabron, y como es, es de las que me gustan?.

-si patrón, alta, delgadita, unas chichitas bonitas, buena nalga, piel blanquita, boquita chiquita, ojos café, pero para que se la describo mejor véala patrón.

-¡órale pues! que salga la cabrona a ver si es cierto.

La música comenzó y ella salio a la pista, a bailar, bailo como nunca, traía puesto encima el vestido negro que le dio el guarura, le quedaba como guante, se empezó a quitar el vestido de una manera tan sensual que todos los presentes se quedaron con la boca abierta, hasta el patrón estaba con los ojos pelones, poco a poco se iva subiendo el vestido, se agachaba un poco moviendo las caderas hacia los lados, luego se inclinaba hacia delante dándole la espalda a los presentes, una vez que se quito el vestido solamente quedo en un tanga rojo, sus pechos se erguían desafiantes retando a la gravedad, seguía bailando poniendo todo su empeño en hacerlo bien, termino la canción, y justo en ese momento el patrón se levanto, se acerco a la pista y la jalo del brazo.

-vente mamacita, ya me dejaste bien caliente y te voy a coger hasta por las orejas.

No le dio tiempo ni de recoger el vestido, se la llevo casi a rastras a su habitación, una vez dentro, la comenzó a besar y manosear desesperadamente, casi al punto de hacerle daño, estaba fuera de si, era tanta la lujuria que ella despertaba en el que no se detenía para nada, le arranco la tanga de un jalón, la aventó a la cama y se monto encima de ella, le agarro las manos y se las puso hacia arriba de su cabeza, con una rodilla le abrió las piernas y se acomodo entre ellas y la penetro, de una sola estocada se hundió en ella hasta lo mas profundo de su ser, comenzó un frenético vaivén, entrando y saliendo de ella una y otra vez, como si la vida se le fuera en ello, ella nada mas se mordía un labio y giraba la cabeza aguantando el daño que le hacia, a el lo único que le importaba era su propio placer, se sentía en el cielo, nunca en la vida había probado una vagina tan estrecha, sentía como si sus paredes estuvieran hechas de seda, no tardo mucho en llegar al paroxismo y descargar su simiente dentro de ella, una vez terminada la faena, y ya mas calmado le dijo:

-mi amor yo no se de donde te sacaron estos pendejos pero se sacaron un diez, nunca había probado una hembra tan sabrosa como tu.

Ella dibujo una sonrisa fingida en su rostro, tratando de complacerlo, el no dijo nada mas, se levanto, se subió el pantalón y salio de la habitación, ella inmediatamente se fue al baño y vomito, era la segunda vez en su vida que sentía esas nauseas tan profundas, una vez que se recupero, entro a la regadera, abrió el agua caliente y se metió bajo el chorro de agua, en ese momento no pudo contener mas las lagrimas y lloro amargamente, recargada a la pared se resbalo hasta quedar sentada, lloraba, deseando morirse en ese mismo instante para que terminara de una buena vez su calvario.

Afuera todo seguía su curso normal, las demás chicas continuaban bailando, los asistentes seguían ingiriendo cantidades industriales de alcohol y drogas, y así fue hasta bien entrada la madrugada, casi para amanecer, uno por uno se fueron retirando, hasta que quedaron solo la señora, el patrón y el guarura.

No hay comentarios: