domingo, 5 de octubre de 2008

ella parte 2

Salio quemando llanta a toda velocidad, ya lo carcomían las ansias de hacerla suya, no quería perder tiempo, la llevo directamente a una casa de seguridad de su propiedad, ahí bajo el cobijo de la soledad la violo una y otra vez hasta saciar su apetito carnal momentáneamente, ella seguía desmayada, no se entero de que había pasado hasta la mañana siguiente, el ya se había ido, la dejo amarrada de pies y manos, con los ojos vendados y amordazada para que no gritara.

Lentamente empezó a recobrar el sentido, no entendía lo que pasaba, quiso abrir los ojos y no pudo, quiso moverse pero no lo logro, se asusto y quiso gritar, tampoco pudo, el pánico la invadió, luchaba por moverse, gritar, quería liberarse pero por mas que lo intentaba no lo logro, las lagrimas le empezaron a brotar, lloraba amargamente porque no sabia que le estaba pasando, lloro largo rato, deseando que todo fuera un sueño, esperando despertarse de esa pesadilla en la que se encontraba, pero poco a poco se convenció de que era realidad lo que le estaba sucediendo, de un de repente se le vino a la cabeza su novio, estará bien, lo habrán matado, pesaba, sin siquiera imaginarse que el era el que la había llevado a la situación en la que se encontraba, en silencio le pedía a dios que no dejara que le pasara nada a el. Con la preocupación y la confusión que tenia no se daba cuenta que le dolía todo el cuerpo, fue hasta que se calmo un poco, que empezó a sentir las punzadas. Su captor en su arranque de lujuria le había mordido todo el cuerpo, pero especialmente los pechos, los mordió y apretujo una y otra vez hasta casi sangrar, le dejo muchos moretones y marcas de dientes por todos lados, lloro hasta quedarse dormida, poco a poco entro en un sueño profundo, soñaba con toda clase de monstruos que la perseguían, la golpeaban y la violaban, entre sueños se retorcía del dolor, hasta que la despertó de una patada.

-¡despierta puta!, le grito

-que te quiero volver a coger como anoche, estas bien rica mamacita.

- yo no entiendo que hacías con ese pendejo,

- si con ese culito que tienes podrías ganar un dineral de puta,

- y como a mi me costaste una lana, pues me voy a desquitar contigo.

- aa y por tu pinché noviecito no te preocupes, que el fue el que te metió en esto

- te vendio por 50,000 pesos que me debía el muy cabron, si no fuera por eso lo habría matado ayer mismo al puto.

Con los ojos vendados no podía ver quien era su captor, no reconocía su voz. El muy maldito le desato las piernas, se las abrió, saco su miembro del pantalón y la penetro salvajemente una y otra vez, mientras le gritaba –que buena estas pendeja, que rica cogida te estoy dando, bien valió la pena gastas ese dinero por disfrutarte a mi antojo; ella se retorcía quería sacárselo de encima pero no podía, gemía del dolor y lloraba, intentaba gritarle que la dejara pero la mordaza que tenia en la boca se lo impedía. Ella deseaba con toda su alma que se detuviera, pero el ciego de lujuria seguía y seguía haciéndole daño, penetrándola inmisericordemente, saciando su apetito carnal. Así paso una hora, que a ella se le hizo una eternidad, el término, se compuso la ropa y le dijo:

-al rato nos vemos putita, lastima que tengo que arreglar unos bissnes, si no me quedaba aquí contigo para darte lo que mereces.

Se fue dejándola ahí tirada, ni siquiera le volvió a amarrar las piernas, ella quedo en estado catatonico, pensando -por que a mi dios mió, que hice para merecerlo. Así pasaron varios días, una vez al día alguien entraba en silencio y le quitaba la mordaza y le daba de comer, cuando le quitaban la mordaza intentaba gritar pero un golpe en el estomago la hacia detenerse. Pasaba el tiempo y de vez en cuando el llegaba y la violaba, a veces venia con otras personas y la violaban una y otra vez. Llego el momento en que ya no peleaba ni intentaba evitarlo, solamente se evadía de la realidad pensando que estaba en otro lugar, imaginando que nunca había sucedido todo eso, así pasaron las semanas y los meses.

Afuera su familia la buscaba, la reportaron como desaparecida, temían que la hubieran secuestrado, pero nunca recibieron una llamada pidiendo rescate. La policía empezó a investigar, interrogaron a su novio pero el dijo que el día que desapareció se pelearon y ella se fue de donde estaban y la siguió pero se subió a un taxi y se fue, y desde ese momento el ya no supo nada.

La investigación se estanco como suele suceder en este país, la policía dejo de investigar y el caso se enfrió, lo cerraron argumentando que se había escapado por algún problema familiar y que se había fugado con algún otro novio, nada mas alejado de la realidad pero muchas veces así suceden las cosas.

El tiempo pasaba, hasta que un día llego el y le dijo:

-bueno putita como te has portado bien te voy a desamarrar, pero cuidadito con cometer una pendejada porque te mato.

La empezó a desamarrar, le quito la mordaza de la boca, ella ni siquiera intento gritar, había perdido las ganas de vivir, se sentía muerta por dentro, era como un zombi, solo se limito a hacerle caso en todo lo que le ordenaba, con la esperanza de que ya no la lastimara, le quito la venda de los ojos y poco a poco comenzó a recuperar la vista, empezó a ver donde la tenían encerrada, era un cuartito de vecindad, con las paredes derruidas, en una esquina nada mas había una meza y sillas, arriba de la mesa había restos de comida y muchas botellas, de vino y cerveza, en el centro estaba una cama donde la tenían amarrada, una de las paredes tenia una ventana tapada con tablas y cubierta con un plástico negro para que no entrara la luz, solamente un foco que colgaba del techo y se balanceaba iluminaba el cuarto, una puerta de acero era lo que la mantenía alejada de la libertad.

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